martes, 6 de septiembre de 2011

Noción

Nociones distintas, son percibidas
Pasos agigantados y una sola nocion.
Me gusta esto, tan solo expresarme, 
escribir lo que siento, inpiracion.

Y si todos fuesemos amigos? 
Y si todo fuese Rosa?
No quedarian peleas, ni dias grises, 
ni tan solo una lagrima por llorar.

Los sentidos dejarian de perder?
Seriamos felices?
Valorariamos las cosas?

Miles de respuestas, nociones distintas,
Distinta interpretacion, inspiracion.

domingo, 7 de agosto de 2011

Un Amor Abstracto

“Qué lugar tan raro” pensaba y miraba el cielo alrededor cuando repentinamente se cruzó ante su vista la mujer más hermosa que había visto jamás. De inefable belleza y cautivadora mirada. Algo en su interior lo había atrapado.
Entre un cielo violeta y verde salpicado de nubes doradas y el frío desierto cegado por un abrasador sol de medianoche se quedó mirando a su inmaculada criatura. Estaba tan absorto por el surrealismo que emanaba de sus poros que casi pega un salto cuando escuchó:
- ¡Hola!
Volvió en sí y la miró nuevamente pero ya no desde ese plano tan fugaz y abstracto. Desde la misma dimensión contestó con un leve:
- Hola
- Estamos solos parece.
Miró alrededor y vio los altos edificios totalmente desolados. Ese desierto convirtió cada granito de arena en una luciérnaga que se posaba sobre la capa oscura estelar y las altas estructuras eran en realidad montañas, montañas que dejaban caer largos ríos de llanto y las lágrimas se perdían en un bosque de abedules, cipreses y nogales, y de ellas se alimentaban para crecer y esparcir sus lamentos con el viento. Ella era parte de ese paisaje.
- No pertenezco a este lugar - Le dijo confundido tratando de comprender aquello.
- No te vayas - Le pidió abrazándolo.
Su voz lo enamoraba, era como el canto de una sirena. Y se alejó nadando muy lentamente, mientras que con un brazo en alto le hacía señas incitándolo a seguirla.
Cegado por su enamoramiento no dudó en seguirla y comenzó a nadar... pero ella era mucho más rápida. No la alcanzó.
“Es una sirena” pensó tristemente.
Caminó hasta sentarse en un viejo abedul y rompió a llorar.
- Estás triste - Dijo nuevamente esa voz angelical.
Levantó su mirada y las lágrimas de sus ojos se intensificaron más pero éstas eran lágrimas de amor, mucho más brillantes, mucho más espesas...
- No entiendo tu belleza - Le explicó.
- No hay que entender nada - Le remarcó mientras con el índice apuntaba hacia las montañas. Estas comenzaron a hervir hasta derretirse y convertirse en un negro, denso y lúgubre pantano.
Todo el lugar se volvió tétrico. Los hermosos cipreses ahora estaban petrificados y quemados sin hojas, el día se hizo noche y la noche se hizo más oscura aún.
Lo único que no encajaba en ese lienzo de pintura al óleo con tonos oscuros y opacos era la bella silueta llena de vida y color de su misteriosa dama.
“No quiero separarme de su lado nunca” pensó furtivamente.
- Entonces no lo hagas - le dijo y sonrió - Me tengo que ir ahora, pero nos volveremos a ver.
- ¡No lo hagas! - Le suplicó.
Y sin oír sus plegarias se dio vuelta y caminó hacia el pantano. Caminaba sobre los grandes nenúfares como si flotara sobre ellos, como si su peso fuera el de una pluma.
Cuando llegó al centro del nauseabundo pantano ella se agachó y de su espalda le salieron pétalos. Uno tras otro hasta convertirse en la más hermosa flor de loto que había contemplado en su vida.

Todo desapareció.
Su corazón latía furiosamente, desesperado, la necesitaba. Toda su vida la necesitaba. No tenía otra razón para ser ni para vivir. No podía permitir que ella se alejara para siempre, no se lo perdonaría nunca. Su único amor puro y verdadero lo esperaba.
“Ahí voy para quedarme a tu lado siempre” pensó y entre el cansancio, sueño y confusión, pero lleno de convencimiento, tomó una botella entera de pastillas para dormir.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Mil

Mil sensaciones, y a la vez una
Una que se desglosa en laberintos
Dice cosas, sin sentido
Mil frases de canciones, y a la vez ninguna.

Imagenes agradables y con impulsos salvajes
Ternura brota por mi piel
No hay palabras
Solo miradas.

Vacio, global
Tan incomunicado
Y mil palabras a la vez
Desbordan de alegria.

Vivir y ser.
Contemplar el cielo
Sonreir
Pequeños detalles acompañados de buena memoria,
que llenan.

sábado, 23 de julio de 2011

Remolino de pensamientos

Entendi, que soy otra cosa
En mi mente, Capte: Siempre se puede mejorar
Una distraccion convertida en juego
Cosas enormes para mi, sin importancia en otro Ser
Una sensacion distante y tan fresca
Un motivo para jugar y una fuerza que me obliga a quedarme.
Explosivamente, se desencadeno esa cascada
Tan solo un roce, fue suficiente.

Ni una palabra mas.

Un fondo inpensado y una duda de miradas
El tiempo no importo, las mismas diferencias
Desaparecen las reglas, solo excepciones
Frio, estatico y loco
Calurosa, y un manojo de temblores
Un aroma conocido se apodera de mi, impregnada.

Vuelvo a la realidad, miro fijo
Sigo mi camino, sumergida en pensamientos
Una busqueda sin objetivo.
Ahora, el tiempo se apodera de mi

Poco a poco, el recuerdo se va esfumando
Entendi entonces, que ya no era como yo pensaba
Una especie de desilusion, conclui.
Las miradas cambiaron.

martes, 12 de julio de 2011

2 | Los ojos de la razón

Uno de los mayores filósofos del siglo XVII, Descartes, se preocupó por buscar la verdad. Es famoso por el mundo gracias a su frase “pienso, luego existo[1]. Tomó un aspecto del ser humano, el pensamiento, y construyó una representación. Afirma que el pensar es de lo único que puede estar seguro, y que si piensa, es porque está existiendo. A partir del conocimiento de que él es un ser razonable, puede empezar a construir objetos. Las cosas existen cuando hay un yo que las piensa, mas allá de que sean verdaderas en el mundo, son verdaderas en el pensamiento. Descartes le dio al hombre la certeza de la conciencia de sí. Ahora bien, ¿los sentimientos no son también algo que no se puede dudar que se siente? Quizás no sepamos por qué ni de donde salen, pero que lo sentimos es algo seguro, tanto como pensar. Podría pensarse que el sentir es algo también muy verdadero e innegable, e incluso Descartes en sus meditaciones afirma que sentir es una forma de pensar –nunca se desprende de la razón. Lo cierto es que no ahondó en esa conclusión a la que había llegado, como sí lo hizo con el fundamento de la existencia y del conocimiento. Entonces se convirtió en un punto en el que la humanidad quedó tuerta, pues no entró en discusión qué quiso decir este pensador cuando trajo al escenario al sentir. El ojo de la razón quedo abierto, fue examinado, se le pusieron lentes y se lo mandó al espacio a buscar respuestas. Mientras que al ojo del sentir se lo tapo con un parche de pirata.

Pero, ¿qué pasó con el mundo del pensamiento? Al considerar este mapa cartesiano como un territorio, el progreso se encaminó por esta vía, el hombre que piensa encontraría respuesta a todas las preguntas. Descartes dejó como tarea pendiente razonar sobre la “verdad” de las cosas del mundo. El hombre pensó y concluyó en que el hombre era un ser que pertenecía a una familia, a una especie, y que se servía de ella para sobrevivir en el mundo. Ahora era Darwin hablando de la evolución de las especies y de la evolución de una de ellas en particular ¡La razón había dado respuestas! Y debía de ser así.

Este hombre y su especie tenían una mente, claro esta, pues pensaban, y ella lo ayudaba a desarrollarse y controlar el ambiente, hacerlo suyo, ponerlo a su disposición. El ambiente, que no tenía una “mente” como la del hombre, no era tomado en cuenta a la hora de los postres (a decir verdad, a ninguna hora). Parecía que los recursos eran infinitos y que la naturaleza lo resistiría todo; un mapa lindo y perfecto que fue tomado por la comunidad científica como “un hecho”: ya era un territorio. Y ¿qué pasa cuando el mapa es el territorio? Bateson[2] advierte del peligro de olvidar que la representación no es aquello que representa. Que en el mapa nunca figura la totalidad del territorio, sino sólo algunas diferencias que son tales de acuerdo a los lentes que cada uno lleva puestos. La humanidad, que se ha guiado de esta idea de la “unidad de supervivencia” para desarrollarse, hoy esta no muy lejos de la autodestrucción. Porque el ambiente y el organismo son una unidad flexible, y el bienestar de uno significa lo mismo para el otro, por lo que es claro lo que implica la destrucción del ambiente.

Los maestros orientales sacudirían la cabeza, y nos proveerían unos bastonazos. Bateson en este sentido se acerca un poco a la idea Zen del universo. El autor occidental considera que todas las mentes individuales se unen en una mente más amplia, un “algo” que él llama ecosistema. En el Zen, una persona que llega a conectarse con la naturaleza de forma tan profunda, deja de ser “sujeto” para ser un “algo absolutamente indiviso” con la naturaleza o con lo que los occidentales llamamos lo “exterior”. Bateson no irá tan lejos, pero reflexiona que es importante considerar al entorno como parte de uno y de su vida.



[1] Descartes, René: “Meditaciones acerca de la filosofía primera, en las cuales se demuestra la existencia de Dios, así como la distinción real entre el alma y el cuerpo del hombre”. Apunte de Cátedra. 2010

[2] BATESON, Gregory. “Forma, sustancia y diferencia” en Pasos hacia una ecología de la mente. Apunte de Cátedra. 2010

sábado, 2 de julio de 2011

Jeroglifos de Naxos

A continuación publicaremos la traducción de un fragmento encriptado con símbolos jeroglíficos en tinta sobre un papiro que data del siglo XV a.C. que se encontró en una expedición arqueológica en Naxos sobre la Pirámide Roja de Dashur en Egipto a 40 kms al sur de El Cairo.

“... La Gran Luz ha hablado y ha marcado el comienzo de una nueva era. Los 9 titanes serán olvidados hasta que de la semilla sembrada emane la nueva deidad y consuma todos los rincones más recónditos de las conciencias. Orden suprema será nuestra vigilia pero los ciegos ojos no verán más allá porque estarán corrompidos y la gran araña que hubiera ya incubado sus huevos estaría en pleno apogeo infectando y envenenando toda razón.

Se siente su miedo por todo el gran éter, incluso antes de haberse concebido, y destruirá todo tipo de evidencia para nublar el discernimiento colectivo. Destellos y vahos con forma de mízcalo surcarán los firmamentos. Hay mucho más de lo que los fanales humanos pueden ver…”

El papiro está cortado en este punto y nada más que lo expuesto se ha podido rescatar de él.

jueves, 23 de junio de 2011

Margot


Esta carta fue encontrada en una botella con una etiqueta que rezaba: "Viñas de la Luna de Valencia". Junto con la nota, polvo cósmico y tinta de calamar en una bolsita.


Querido Margot:
Sé que a estas alturas no querrás saber nada de mi, pero necesito vomitarlo en algún lado, de alguna forma. El estuche de la guitarra ahora está vacío y me duele. Otras vinieron y se lo probaron pero a ninguna le queda tan bien como a ti.
Hace largo rato que el plato del microondas no gira, y hace que mi comida se caliente por fuera y quede fría por dentro. Parece que sus ganas de girar se fueron por la puerta tras de ti.
El lavarropas me tiene a mal traer. Meto ropa sucia y después de hacer lo suyo, me devuelve ropa arruinada, inutilizable. Aparte porque ahora ya no me queda bien. Sólo me quedaba bien cuando me vestía para ti, Margot.

Satanás se la pasa durmiendo todo el día, me hace compañía en el pozo que es extrañarte; se queja constantemente y después de alimentarlo hasta el cansancio, acariciarlo y mimarlo, continúa con su llanto y ya no sé lo que quiere. Será que te quiere a ti.
Las hojas de mi libro empezaron a desprenderse. Cuando en las noches logro quedarme dormida después de varias horas de zapping con la mirada fija en el adorno que está sobre el televisor,las hojas se escurren como gotas de miel hacia lo más oscuro de mi dormitorio, y en la mañana no me atrevo a acercarme.
Oh Margot, las cosas serían más fáciles si estuvieras aquí todavía. Pero la noche caería también. Son en esos momentos cuando recuerdo lo mucho que sufrí contigo, cuando veo que también sufro sin ti. Mi cuerpo juega un juego macabro asociado al dolor de la falta, a la falta de dolor y se disocia de mi mente que viaja a las Guayanas a parler un peu de française, de temps en temps. Pero el francés me trae de vuelta a tus labios carnosos y ya no quiero estar allí.
Si tan solo la puerta del congelador no se rompiera todo el tiempo, podría meter allí mi corazón y hacer que se enfríe, que deje de sentir por un tiempo, no tiene por qué ser tan largo, y la escarcha lo recubra con un frío aislador. Es que las cosas se conservan mejor en la heladera.
Ya debería meterme a la cama, está amaneciendo y no cesa de llover, y estas palabras no me llevaron a ningún lugar nuevo. Pero por lo menos llevé estas palabras a un nuevo lugar. Que otros ojos las dejen entrar para morar en su mente.